HAITI, fragmentación, miseria y desolación
Por Dr. Guillermo Yanco
Llegué a Haití el 5 de diciembre como consultor del Instituto Nacional Demócrata (NDI) de Washington, a efectos de contribuir a la formación de Coaliciones partidarias para las elecciones de febrero. Visité siete partidos políticos y tres candidatos presidenciales, Myrlande Manigat, Pierre Leger, y Charles Baker. Haití los necesita a todos, sino puede desaparecer, sinteticé en mi informe.
No sabían aún, que días después esta sensación se encarnaría en un terremoto.
Haiti, media isla, primer país de América en abolir la esclavitud, dice ser una República, aunque no se respira su sistema político, ni su orden democrático, ni se expresa su sociedad civil.
Fue colonia española, luego francesa, invadida por los EEUU de 1915 a 1934, tierra de bucaneros, filibusteros y brutales dictadores, Francois Duvalier, Papa Doc y su hijo Nené Doc, con migraciones de los pudientes y fugas de los desesperados y hambrientos.
Llegué a Haití y me encontré con esta historia puesta como escenario en sus calles, con el deambular permanente de sus habitantes en busca de vender algo, algo, algo….una pintura colgada en las paredes, una cajita de madera, una fritura, un pantalón, una heladera, un neumático, agua, de día, y de noche con iluminación a vela, veredas no veredas, con “negritos” haitianos de 2 o 3 años en brazos cariñosos de parejas “blancas” francesas, canadienses o americanas, listos para ser trasladados de mundo, estado sin estado, conflictos sin sociedad. Seres humanos de una tierna belleza en sus miradas, dando cuenta de sus angustias y con un profundo sentir religioso y súplica de salvación.
Y camionetas de última generación de las organizaciones internacionales circulando todo el tiempo, de la UN, de USAID, de UNICEF…….
Fragmentación política, mercadeo institucional, trampas electorales, desocupación (el 80% está desempleado), miseria, destrucción, desolación…..antes del sismo del 12 de enero.
Aprendí a quererlos y querer ayudarlos….Logré comunicarme ahora: Bazile el último en despedirme en el Aeropuerto había perdido su mujer y sus dos hijos.
Volví asombrado, conmovido, dolido, cambiado……por ésta experiencia. Me desespera pensar que este terremoto sea solo un espectáculo de solidaridad transitoria. Me desespera.
Dr. Guillermo Yanco
Director de la Maestría en Gobernabilidad en la Universidad de la Matanza