Lo recurrente de nuestra soledad
“América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda”.
“No hemos tenido un instante de sosiego. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.”
(Gabriel García Márquez, fragmentos de su discurso de aceptación del Premio Nobel , 1982)
¡Cuánta verdad hay en éstas palabras que García Márquez! América Latina es hoy, consecuencia de su pasado , pero también de un presente que pareciera ya estar escrito y predestinado.
¿ Por qué no pretender y aspirar al cambio?
Las elecciones dentro de un contexto democrático deberían ser la herramienta de un pueblo para cambiar el curso de los acontecimientos , si es que éstos dan sobradas muestras de fracaso. Pero el caso de Latinoamérica es complicado y lleno de inequívocos.
El rumbo no cambia. O los períodos de corrupción y desórdenes –financieros ,administrativos, estructurales-son tan profundos que no se alcanza a la recomposición –
La pregunta es, entonces, ¿hacia dónde va Latinaomérica? Cuál es el cambio social y político que se está generando?¿ O es todo el resultado de un populismo mal entendido que se parte y comparte con fines electoralistas?
La “inmadurez de la que está acusada América Latina, por no poder enfrentar situaciones de crisis y convertirse en una región altamente vulnerable, ha llevado hasta ahora a no encontrar la clave que genere el despegue. ¿ Es que habrá que tomar parámetros distintos? ¿ Se tienen realmente en cuenta los contextos de cada país?
El predominio del mercado en la vida económica y el repliegue del estado de las funciones que tuvo en el pasado provocaron un cambio en las relaciones económico-sociales, en las instituciones y en los valores.
Los cambios establecidos otorgaron prioridad del establecimiento de la política macroeconómica para acelerar el ritmo de la economía.
Pero no todos los índices que señalaban estar en el camino correcto han mejorado. El desempleo ha crecido, la brecha entre trabajadores calificados y no se ha profundizado, y con ello, la imposibilidad de acceder a una ditribución del ingreso más equitativa. Sólo el 30% del Latinoamérica accede al agua potable.El 30% !!!!!!
Las necesidades sociales serán en esta etapa el punto de inflexión de las políticas económicas , puesto que no ser contextualizadas ni sustentables en el tiempo, irán nuevamente en detrimento del conjunto de la región...
Los desafíos pues, a los que se enfrenta Latianomérica son muchos .
Ojalá podramos salir , -o al menos reducir-, el tamaño de nuestra soledad.