De la mano de su creador, Mafalda ha vuelto a las andanzas. Joaquín Lavado, más conocido como Quino nos deleitó con su presencia y sus historias en Casa de América, Madrid, durante el festival de Vivamérica.
Fan incondicional de los Beatles, y detractora de la sopa, el personaje de Mafalda nos invita a reflexionar sobre todas las situaciones que se presentan en el día a día.
Un poco de historia…
Mafalda tenía que servir como soporte en una campaña publicitaria de una empresa de electrodomésticos en el año 1962. La agencia quería una tira con ciertas características: Típica familia media y que un personaje tuviera el nombre con dos letras de la marca: una M y una A. Quino da el nombre de Mafalda a la niña de esta familia y le da el papel de “enfant terrible”.El proyecto de esta campaña no se llega a realizar a causa del cliente y Quino conserva las pocas tiras realizadas.
Al año siguiente el “Primera Plana”, entonces era el semanal informativo argentino más importante, le pide una colaboración fija, satírica pero “innovadora”.
Saca Mafalda del baúl y comienza a vivir a través del papel. Pasados algunos meses se vuelve una tira cotidiana. En 1968 desembarca en Italia y Europa. Es el inicio de una larga aventura para la pequeña respondona que llegará a ser uno de los personajes más populares nacidos de la mano de un dibujante.
Quino cuando habla de sus personajes parece que teme no poderlos controlar.
“Me doy cuenta que dibujo personajes en continuación, Sin querer. Puede que sea inevitable o puede que sea necesario .Mas bien me parece una tontería. Quizás paso demasiado tiempo a mirar y observar la gente en el bar y al final dibujo el mismo personaje, el mismo perro y el mismo burro. Me cabrea este método pero funciona.”